QUE DEBEMOS TENER EN CUENTA A LA HORA DE COMPRAR UN DISCO EXTERNO MULTIMEDIA. 

 

Están muy de moda los discos duros externos multimedia. Se trata de un tipo de producto que nos permite disfrutar de nuestros archivos multimedia (imagen, audio, vídeo...) en multitud de medios, tales como ordenadores, TV, sistemas de Home Cinema, etc., ya que es la propia caja (soporte) la que integra los elementos necesarios para leer este tipo de archivos en el disco y pasarlos, ya decodificados, al elemento de visualización. 

Ahora bien, aunque a veces se venden como tales, por una serie de características propias de este tipo de sistemas (el formato del disco duro) no son precisamente los soportes ideales para utilizarlos como disco externo o para copias de seguridad, y es de ahí de donde surgen la mayoría de problemas que presentan después. 

Si necesitamos un disco duro externo para copias de seguridad los hay muy buenos, tanto ya montados como comprando por separado la caja y el disco, y a buenos precios. 

Dicho esto, vamos a ver algunos factores que debemos tener en cuenta a la hora de comprar un Disco duro externo multimedia

DISCO 

 

En este tipo de productos a veces nos cegamos ante una apariencia vistosa y promesas de grandes funcionalidades, pero olvidemos lo más importante. Estamos ante un Disco duro portátil y multimedia, y el verdadero corazón del invento es ese precisamente, el disco duro

Capacidad: 

Dado el tamaño de los archivos de imagen, es fundamental que tengan una alta capacidad. Podríamos estimar un mínimo de 500 GB. 

Velocidad: 

Es de gran importancia que tenga un disco con una velocidad alta de transferencia. El mínimo exigible es SATA II, con una alta velocidad de lectura / escritura. 

Calidad: 

Es este otro punto a tener en cuenta. Aunque los fabricantes de este tipo de productos no suelen anuncias la marca y modelo del disco duro que llevan, es algo que no es difícil de averiguar. 

SOPORTE 

 

Una vez visto el corazón vamos a ver el resto de órganos. El secreto de este tipo de discos es que la caja es un reproductor multimedia de imagen y sonido, y como tal debemos considerarlo. 

En este caso hay que ver una serie de puntos, que nos deben ayudar a decidirnos por un modelo u otro. 

Manejo: 

En este tipo de aparatos es bueno buscar un manejo lo más sencillo posible, lo que no está en absoluto reñido ni con la calidad ni con las prestaciones. Cuanto más complicado es el manejo mayores son, evidentemente, las posibilidades de errores. 

Robustez: 

Una carcasa robusta es importante. Por muchos motivos son preferibles las de aluminio (mayor robustez, mayor protección del disco y una mejor refrigeración). 

Velocidad de transferencia: 

Es de gran importancia que tengan una buena velocidad de transferencia. Lo más habitual es que se conecten al ordenador mediante USB 2.0. Esto es lo mínimo utilizable, al menos hasta la salida del nuevo estándar USB 3.0

La opción de conexión Firewire es siempre interesante cuando de imagen se trata, aunque no es un tipo de conexión demasiado extendida en discos externos multimedia, pero haberlos los hay (Iomega, por ejemplo). 

Mando a distancia: 

Ya todos (o al menos la gran mayoría) los dispositivos de este tipo llevan mando a distancia, no obstante, este es un punto a considerar, ya que, dado el uso que se le va a dar, es importante que lo tenga. A estas alturas pocos son los que se imaginan un TV o un reproductor de DVD sin su correspondiente mando a distancia, y aquí estamos ante el mismo caso. 

Funciones: 

Las funciones que tenga es importante. Lo mínimo exigible es grabación/reproducción autónoma de imagen, audio y vídeo. 

Es importante la función de grabación directa (mediante un botón) de fuentes tales como cámaras de vídeo, decodificadores o reproductores de DVD. 

En muchos casos se nos presentan otras funciones, como OTB (One Touch Botton), que es un sistema de copias de seguridad mediante un solo toque de botón. Este tipo de funciones pueden parecer interesantes a priori, pero siempre debemos tener en cuenta que este tipo de discos no es el más idóneo para esa función, aunque una cosa está clara, si los vamos a utilizar para esta función debemos hacerlo a través de la propia unidad

Formato de disco: 

Aunque la mayoría de los discos duros externos multimedia soportan solo FAT32 (lo que supone un cierto inconveniente, ya que para su mantenimiento hay que recurrir a las herramientas que el fabricante suministre), también los hay con formato NTFS, opción esta última mucho más interesante. 

Un ejemplo de estos últimos es el Iomega ScreenPlay Pro HD Multimedia Drive, un buen referente para este tipo de productos. 

Formatos soportados: 

Cuantos más... mejor, tanto de audio como de vídeo o de imagen fija (fotos). 

Vamos a ver unos mínimos: 

- Subtítulos 
SRT,SSA,SMI 

- Audio 
WMA, WAV, MP3, MPEG-4, AC3, OGG Vorbis. M4A, AAC, AIFF, DTS y PCM. 

- Vídeo 
MPEG-1; MPEG-2 (AVI/VOB); MPEG-4 (AVI/DiVX 3.11, 4.x, 5.x, 6.x/XViD), DiVX HD, DVD. 

- Imagen fija 
JPEG, JPG, BMP. 

En cuanto a extensiones de archivos, un referente de los admitidos puede ser el siguiente: 

avi, dat, divx, mov, mp2, mp4, mpe, mpeg, mpg, m4a, m4v, vob, xvid, ifo, iso (DVD ISO), MKV, DMF, TS. 

Resolución: 

Deben estar adaptados a los nuevos estándares de resolución. Lo ideal es que soporten tanto 720p como 1080i 

Tiempo de encendido: 

Aunque las prisas nunca fueron buenas, tampoco hay que eternizarse... y la verdad es que hay en el mercado algunos modelos que tardan demasiado en iniciarse. Lo mejor es buscar un buen equilibrio entre tiempo de encendido y prestaciones. 

Conectividad: 

Este es un tema muy importante, ya que se trata de una unidad que vamos a utilizar en diferentes aparatos, no solo en un ordenador. 

Ya son muchos los que traen solo un conector HDMI, que luego, mediante adaptadores, podemos conectar a cualquier otro tipo de entrada (VGA, RGB, S-Video, SCART (Euroconector)...). 

Entre las opciones de conectividad tenemos: VGA, S-Vídeo, AV, salida digital óptica y coaxial y salida de vídeo por componentes (RGB). 

Por otro lado tenemos el tipo de conexión al ordenador, que puede ser USB 2.0, Firewire o ambas (aunque esto último es bastante raro). 

Muchos modelos incluyen conexión Ethernet (cable de red) e incluso, en muchos casos mediante un adaptador opcional, conexión Wifi. 

También es interesante que tengan incorporado lector de tarjetas, al menos para los formatos más habituales (CF I/II, MMC, SD, MS, XD). 

OTROS FACTORES A CONSIDERAR 

Nivel sonoro: 

Dado el uso que se le va a dar, este es un punto importante. Que sea lo más silencioso posible, aunque es preferible sacrificar este punto (hasta cierto nivel) a cambio de una buena refrigeración, ya que son aparatos que van a estar encendidos bastante tiempo y que se calientan mucho. 

Manual: 

En este tipo de producto, más quizás que en otros, es importante que dispongan de un buen manual de utilización, y también importante que éste sea en español. 

Garantía: 

Este tipo de artículo está sujeto a la legislación vigente en España y en la UE, es decir, dos años de garantía (aunque algunos fabricantes ofrecen unos plazos superiores). 

No obstante, es muy importante ver quién se hace cargo de ella y donde se hace efectiva esa garantía. Tener que enviar el reproductor a China para que nos atiendan en garantía no es precisamente la opción más recomendable. 

También es importante comprobar el tipo de soporte que el fabricante ofrece, tanto de forma personalizada (a través de servicios técnicos) como Online (a través de su página web). 

Una marca reconocida en el mercado (lo que no quiere decir que nosotros la conozcamos) es casi siempre una buena base para hacer una compra satisfactoria. Debemos tener en cuenta que hay una enorme cantidad de fabricantes y marquistas (es decir, que venden bajo su marca, pero que NO fabrican el producto) que ofrecen este tipo de discos, y es éste un ejemplo de producto en el que fácilmente lo barato puede salirnos muy caro

CONCLUSION: 

Estamos ante un producto multimedia que nos puede dar horas de satisfacciones... pero que también nos puede dar bastantes quebraderos de cabeza si no hacemos una buena compra. No se trata de un producto barato precisamente, por lo que precios demasiado bajos y marcas no reconocidas son un buen paso para que los problemas nos amarguen horas de diversión. 

Comprar un disco externo multimedia barato puede ser una buena compra, pero también una forma como otra cualquiera de tirar nuestro dinero. Como ya hemos dicho, hay una serie de puntos que debemos tener en cuenta a la hora de comprar un disco duro externo multimedia. Más arriba los hemos visto, no obstante vamos a resumir aquí los que debemos mirar con más detenimiento a la hora de invertir bien nuestro dinero:

- Fabricante 
- Garantía 
- Disco (marca y modelo) que lleva 
- Funciones del reproductor 
- Compatibilidad 
- Conectividad 
- Prestaciones 

Buscar un buen equilibrio entre estos puntos es lo que nos va a llevar a realizar una buena compra y no tirar nuestro dinero o tener un trasto inútil más. 

Y recuerden que si lo que buscan es un disco externo para hacer copias de sus archivos hay soluciones en el mercado que les van a dar mejores resultados y a salir bastante más económicas.